“Zelaya no va a renunciar a la batalla fundamental que es la constituyente”.
Germán Espinalz, embajador de Honduras en Venezuela.
Esta entrevista ha sido realizada en vídeo por la corresponsal de Presstv.ir en Caracas, Uzma Hussain con la que colaboro (13-10-09). Aquí unos fragmentos de la misma:
Todos los medios de comunicación destacan la decisión del legítimo presidente de Honduras, Manuel Zelaya de renunciar al proceso de reforma constitucional. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Como afirma su embajador en Caracas, Germán Espinalz, Zelaya no puede dejar de lado su principal “bandera de lucha” bajo la cual ha obtenido el apoyo del pueblo hondureño. “Es una demanda histórica y no se puede renunciar a ella porque implica el progreso social y la posibilidad de inclusión de grandes sectores populares a la democracia hondureña, y estará colocada en la agenda política presente en el mediano plazo y en el futuro”, explica Espinalz.
Aparentemente este rumor de que Zelaya va a abandonar el proyecto de la nueva constituyente tiene como objetivo desalentar a la población que desde el golpe de estado está tomando las calles. Estas movilizaciones son en apoyo de un hombre, Zelaya, pero como símbolo o posibilidad de realización de un nuevo proyecto de país que va a llevar a Honduras cerca de la esperanza que recorre Latinoamérica –una esperanza en la justicia, largamente incubada ya por años de dictaduras o falsas democracias. “No hay democracia con hambre ni libertad con injusticia” sería la nueva bandera de las movilizaciones populares insurgentes.
Las próximas eleccionesAsí pues, Espinalz desconfía de las próximas elecciones en Honduras como casi todos los que no están obligados a creer que el gobierno golpista tiene relación con algún significado que tenga o haya podido tener la democracia. Según Espinalz, “en Centroamérica y de manera particular en mi país, las elecciones han sufrido falta de credibilidad con demasiada frecuencia. Por lo tanto, en estas condiciones anormales donde se ha alterado el curso político y hay un gobierno autoritario fruto de un golpe de estado, los comicios carecen de legalidad y legitimidad”. El embajador recuerda la tristemente célebre frase “acta mata voto” que está fresca en el sentir del pueblo respecto a la democracia representativa hondureña.
Guerra química y tecnológica: el amigo israelíMientras el presidente sigue refugiado en la embajada brasileña, los marionetas en el poder han tenido que dejar ver su cara más ridícula, la de intentar ser los nuevos Pinochet del continente prometiendo ejercer la fuerza contra los representantes del estado brasileño. Sin embargo, el plazo dado por Micheletti a Zelaya y los refugiados en la embajada venció la semana pasada y el territorio de ésta no ha sido traspasado. Al menos, no con la guerra convencional. Ezpinalz también nos explicó los efectos más crueles de la nueva guerra tecnológica y química. Las personas que se refugiaron en la embajada brasileña y el pueblo hondureño que fue a mostrar su apoyo a Zelaya sufrió los ataques con gases –una mezcla de nitrógeno y cloro– de origen israelí. “Más de 70 personas sufrieron vómitos, mareos y muchos perdieron el conocimiento, entre ellos el presidente, por culpa de unos gases con potencial efecto letal”, se lamenta el embajador.
En estos días los manifestantes también han conocido una de las novedosas armas israelíes contra la democracia, el LRAD (Long Range Acoustic Device) famoso cañón de sonido de altos decibeles. Como explica Espinalz, el golpe “ha sido asistido técnica y políticamente por Israel”, uno de los pocos países del mundo que ha reconocido al nuevo e ilegítimo gobierno de Micheletti. Estas armas han sido proporcionadas por las empresas Alfacom e Intercom, propiedad de Yehuda Leitner, antiguo conocido de la política de izquierdas en Centroamérica –un ex-oficial del ejército israelí israelí vinculado con el multimillonario Gerard Latchinian. Este último, recuerda el embajador, “lleva desde los años 80 vendiendo armas en la zona y estuvo vinculado con el escándalo Irán-contra” –la venta de armas a Irán para financiar a la contrarevolución en Nicaragua en la que estuvo implicado el gobierno de Reagan–. Estos personajes han conseguido influencias el ejército hondureño y llevan un tiempo ejerciendo de lobby “par obtener la concesión de las prisiones una vez que éstas sean privatizadas”. “Un lucrativo negocio”, recuerda el embajador.
Para Espinalz “el golpe de estado en Honduras es un desafío al mundo”, y esperemos que tenga razón cuando afirma que “los golpistas se equivocaron de tiempo, se equivocaron de país y de pueblo y se equivocaron de presidente”. Adelante Honduras!
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Promo del documental Fuegos Bajo el Agua
Pronto en las pantallas de tv en Caracas y en internet en el mundo:
Este documental pretende rescatar la experiencia política de organización y
lucha del pueblo venezolano a partir de un reflexión sobre la historia de una parroquia: 23 de Enero.
Desde su fundación, las organizaciones populares de este barrio han destacado por su papel en los acontecimientos políticos que han marcado el devenir histórico de Venezuela y que han conducido al país a un proceso revolucionario de nuevo cuño con la llegada al poder de Hugo Chávez.
A partir de sus protagonistas y de los movimientos de base del 23 se hace un recorrido por los acontecimientos históricos más significativos desde la fundación del barrio hasta nuestros días, incidiendo en la relación entre luchas populares típicamente barriales: luchas por servicios básicos, cultura, etc. y la organización histórica de la izquierda venezolana y caraqueña.
Respecto al momento actual, este trabajo interroga sobre las nuevas dificultades y retos de la movilización popular que se abren con el gobierno revolucionario.
FUEGOS BAJO EL AGUA: GEOGRAFÍAS DE LA POLÍTICA
FDURACIÓN: 77′
DIRECCIÓN: LENIN BREA Y NURIA VILA
CÁMARA: VICENT CHANZÁ
CÁMARA2: VIRGINIA FERNÁNDEZ
INVESTIGACIÓN DE CAMPO: RAMÓN CASTILLO
EDICIÓN: LENIN BREA Y NURIA VILA
Entrevista Roland Denis: “En Venezuela necesitamos una segunda rebelión antiburocrática e igualitaria”
El amigo Amador ha editado una entrevista que le hicimos a Roland Denis, un compañero de los movimientos sociales de aquí de Venezuela para el documental que pronto estrenaremos Lenin y yo muy pronto.
Aquí el resumen y pronto la entrevista completa en texto junto con las otras entrevistas del documental.
edición de Amador Fernández-Savater en el diario Público
Roland Denis es escritor y militante político venezolano. Su trayectoria ha estado siempre vinculada a los movimientos de base. Es autor de varios libros sobre la historia de las rebeliones sociales en su país (el último se titula Los fabricantes de rebelión; movimientos populares, chavismo y sociedad en los años 90). Entre 2002 y 2003 fue viceministro de Planificación y Desarrollo del gobierno Chávez.


Lo que ocurre en Venezuela no se puede entender si, más allá de la figura de Hugo Chávez, no se ve ni se valora el papel jugado por un movimiento de base sumamente rico y complejo, siempre en una relación problemática con el Estado. ¿Cuál es el punto actual en esa tensión entre las instituciones estatales y las nuevas instituciones de lo común?
¿Dónde arraiga el proceso político que se vive en Venezuela?
En los años 80 aparece un principio muy importante que es el principio del poder popular. No se hablaba de eso en los años 60, entonces se hablaba de luchas de liberación nacional. El modelo capitalista se cuestionaba desde fuera, simplemente visto como un esquema de explotación de los pueblos, donde nosotros como país, como nación, en una relación totalmente desigual y opresiva, salíamos perdiendo totalmente dentro de este orden internacional. Pero cuando aparece el principio del poder popular a finales de los años 80 se empieza a cuestionar desde dentro todo lo que es el modelo capitalista en sí mismo: desde el punto de vista de la mujer, de la salud, de la educación, de las relaciones de producción, de la división del trabajo, etc. Ahí comienza también un cuestionamiento del Estado como tal, ya no simplemente como Estado capitalista al que hay que oponer un Estado proletario, o como un Estado que supuestamente sería reflejo de los intereses de una clase social, sino del Estado mismo como máquina de poder, como división entre quien manda y quien obedece. Hay que entender que toda la programática de la revolución bolivariana es una programática profundamente libertaria, de ahí que aquí se hable abiertamente de la necesidad del desarrollo de otro poder completamente distinto, que tenga como base la capacidad de autogestión y autogobierno del pueblo como tal.
A los hombre futuros: Brecht
I
Verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.
Es insensata la palabra ingenua. Una frente lisa
revela insensibilidad. El que ríe
es que no ha oído aún la noticia terrible,
aún no le ha llegado.
¡Qué tiempos éstos en que
hablar sobre árboles es casi un crimen
porque supone callar sobre tantas alevosías!
Ese hombre que va tranquilamente por la calle
¿lo encontrarán sus amigos
cuando lo necesiten?
Es cierto que aún me gano la vida
Pero, creedme. es pura casualidad. Nada
de lo que hago me da derecho a hartarme.
Por casualidad me he librado. (Si mi suerte acabara,
[estaría perdido).
Me dicen: «¡Come y bebe! ¡Goza de lo que tienes!»
Pero ¿cómo puedo comer y beber
si al hambriento le quito lo que como
y mi vaso de agua le hace falta al sediento?
Y, sin embargo, como y bebo.
Me gustaría ser sabio también.
Los viejos libros explican la sabiduría:
apartarse de las luchas del mundo y transcurrir
sin inquietudes nuestro breve tiempo.
Librarse de la violencia.
dar bien por mal,
no satisfacer los deseos y hasta
olvidarlos: tal es la sabiduría.
Pero yo no puedo hacer nada de esto:
verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.
II
Llegué a las ciudades en tiempos del desorden,
cuando el hambre reinaba.
Me mezclé entre los hombres en tiempos de rebeldía
y me rebelé con ellos.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.
Mi pan lo comí entre batalla y batalla.
Entre los asesinos dormí.
Hice el amor sin prestarle atención
y contemplé la naturaleza con impaciencia.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.
En mis tiempos, las calles desembocaban en pantanos.
La palabra me traicionaba al verdugo.
Poco podía yo. Y los poderosos
se sentían más tranquilos, sin mí. Lo sabía.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.
Escasas eran las fuerzas. La meta
estaba muy lejos aún.
Ya se podía ver claramente, aunque para mí
fuera casi inalcanzable.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.
III
Vosotros, que surgiréis del marasmo
en el que nosotros nos hemos hundido,
cuando habléis de nuestras debilidades,
pensad también en los tiempos sombríos
de los que os habéis escapado.
Cambiábamos de país como de zapatos
a través de las guerras de clases, y nos desesperábamos
donde sólo había injusticia y nadie se alzaba contra ella.
Y, sin embargo, sabíamos
que también el odio contra la bajeza
desfigura la cara.
También la ira contra la injusticia
pone ronca la voz. Desgraciadamente, nosotros,
que queríamos preparar el camino para la amabilidad
no pudimos ser amables.
Pero vosotros, cuando lleguen los tiempos
en que el hombre sea amigo del hombre,
pensad en nosotros
con indulgencia.
Bertold Brecht es mi autor teatral favorito. Su periplo de huídas por el mundo empezó con la persecución de los nazis por ser Brecht un comunista convencido hasta que volvió a la Alemania, bueno, a una parte de ella, convertida ya en la RDA. Sus aportaciones al teatro de vanguardia fueron muchas, pero sobre todo fue su teoría y práctica teatral contra la dramática aristotélica la que puede darnos pistas todavía hoy sobre maneras de enfrentarse a la generación de escena o imagen para la transformación social. Para saber más buscad en “Escritos sobre teatro” o en recopilaciones de sus textos.
notas sobre guión por Godard
Lo siento, no sé de dónde recuperé ésto, pero es un método de trabajo interesante:
Ahora sé mucho mejor qué es lo que debo hacer: primero escribo los momentos claves del film, lo cual me proporciona una trama en siete u ocho puntos. Entonces, cuando me viene una idea, sólo tengo que preguntarme a qué punto, a qué escena debo vincularla.
El decorado me ayuda mucho a encontrar las ideas. A menudo, incluso, parto de él. Ginebra era un decorado que conocía porque había vivido allí durante la guerra. Me pregunto cómo pueden disponerse los puntos de referencia después de redactar el guión. Hay que pensar primero en el decorado. Y con frecuencia, cuando un tipo escribe: «Entró en una habitación», y en ese momento piensa en una habitación que conoce, el film está hecho por otro que piensa en otra habitación. Esto lo desplaza todo. No se vive de igual manera en diferentes decorados. Yo vivo en los Campos Elíseos. Ahora bien, antes de A bout de souffle no había habido ningún film que mostrara el aspecto que tiene aquello. Como mis personajes ven ese decorado sesenta veces al día, yo quise mostrarlos dentro. Rara vez vemos el Arco de Triunfo en el cine, como no sea en los films americanos.





